Un chistoretÃn
Me llegó por correo:
>Una viejecita vivÃa sola con un loro antipejerrista, que se pasaba todo
> el dÃa gritando:
> >- ¡¡¡Que Pierda el Pinche Peje!!!.. ¡¡¡Que Pierda el Lagarto
> >Un dÃa, algunos “compañeros Pejistas” que vivÃan en el mismo barrio fueron
> >a hacerle un reclamo a la viejita para que callara al loro.
> >Esta, preocupada habló con el loro:
> >- Lorito, mijo, cállate el piquito, deja de meterte con el candidato a
> >presidente que cuando llegue el “IFE” nos van a encarcelar a los dos, cállate el pico.
> >Pero el loro seguÃa:
> >- ¡¡¡Que Pierda el Pinche Peje!!!.. ¡¡¡Que Pierda el Lagarto
> >La viejita fue a hablar con el cura del barrio para explicarle la
> >situación, a ver si podÃa ayudarla, y el cura le dijo:
> >- A ver, hija, lo que podemos hacer es que Ud. Me lo traiga y lo metemos en
> >la misma jaula donde tengo a un lorito muy católico que sabe decir
> Misa, el Santo Rosario y muchas otras oraciones, para ver si asà se le olvida el
> >asunto y aprende a rezar. !
> >Asà fue…
> >Al cabo de 15 dÃas, la viejita va de nuevo a visitar al cura para ver los
> >resultados, y le pregunta:
> >- ¿Padre, qué pasó con el lorito?.
> >- Yo creo que la cosa se puso peor, hija mÃa, porque cuando tu loro dice:
> >”¡¡¡Que Pierda el Pinche Peje!!!.. ¡¡¡Que Pierda el Lagarto!!!,el mÃo
> >responde “te lo pedimos Señor”…